En una reforma convencional, los materiales suelen elegirse por precio, estética, disponibilidad y resistencia. Estos criterios son importantes, pero no suficientes. Una vivienda saludable necesita añadir otra pregunta: ¿qué comportamiento tendrá este material dentro de casa?
Desde Biogar no buscamos convertir cada decisión en algo complicado. Buscamos ordenar el criterio. Algunos materiales son excelentes para ciertos usos, otros son aceptables si están bien seleccionados, y otros conviene evitar cuando existen alternativas más limpias, estables y coherentes con la biología humana.
1. Empezar por el comportamiento, no solo por el acabado
Un material no termina cuando se instala. Sigue conviviendo con la vivienda: puede emitir compuestos al aire, acumular polvo, absorber humedad, degradarse con el calor, liberar olor, dificultar la transpiración o necesitar productos agresivos para su mantenimiento.
Por eso, antes de elegir un material, conviene mirar más allá de la foto del catálogo. La pregunta no es solo si queda bonito, sino si será estable, saludable, duradero y adecuado para el uso real de esa estancia.
Criterios Biogar básicos
- Priorizar materiales bajos en emisiones.
- Evitar soluciones con olor químico persistente.
- Reducir plásticos y derivados sintéticos donde no aporten valor real.
- Elegir materiales transpirables en zonas donde la humedad importa.
- Valorar mantenimiento, limpieza y envejecimiento antes de decidir.
2. Pinturas y revestimientos: la piel interior de la vivienda
Las pinturas ocupan una superficie enorme dentro de casa. Paredes y techos envuelven dormitorios, salones, pasillos y habitaciones infantiles. Por eso son una de las primeras decisiones que conviene revisar.
En Biogar damos prioridad a pinturas bajas en emisiones, pinturas minerales, pinturas a la cal o soluciones transpirables cuando el soporte y el uso lo permiten. No se trata solo de evitar olor a pintura, sino de elegir una piel interior más limpia y coherente con el ambiente de la vivienda.
“La pared no es solo color. Es una superficie viva dentro del ambiente interior de la casa.”
Qué revisar antes de elegir pintura
- Contenido en COVs o emisiones declaradas.
- Transpirabilidad del producto y del sistema completo.
- Idoneidad para dormitorios, habitaciones infantiles o zonas sensibles.
- Necesidad de imprimaciones, selladores o capas previas.
- Mantenimiento posterior y facilidad de limpieza.
3. Suelos: una gran superficie con mucho impacto
El suelo es una de las mayores superficies de la vivienda. Se pisa, se limpia, recibe polvo, humedad, productos de mantenimiento y contacto diario. Por eso no debería elegirse solo por estética o precio.
Desde el enfoque Biogar, los suelos más interesantes suelen ser aquellos estables, duraderos y con buena respuesta al uso cotidiano: madera bien tratada, porcelánico de calidad, linóleo natural, corcho en usos adecuados o soluciones minerales cuando encajan en el proyecto.
Los materiales principales deben elegirse pensando en superficie, uso real, mantenimiento y comportamiento en el tiempo.
Qué mirar en un suelo
- Composición real del material, no solo la capa visible.
- Tipo de adhesivo o sistema de instalación.
- Tratamientos, barnices o acabados superficiales.
- Resistencia a humedad, limpieza y desgaste.
- Capacidad de reparación o sustitución parcial.
4. Tableros, muebles y carpintería interior
Cocinas, armarios, muebles a medida, puertas, cabeceros y panelados pueden incorporar tableros técnicos, resinas, colas, laminados y recubrimientos. Son materiales muy presentes en una reforma actual y, muchas veces, quedan instalados durante años.
Esto no significa que todo tablero sea descartable. Significa que conviene revisar su calidad, sus emisiones, sus certificaciones, el tipo de canto, el acabado superficial y la ventilación de los espacios donde se instala.
Prioridades en mobiliario y tableros
- Elegir tableros de bajas emisiones cuando sea posible.
- Preferir madera maciza o soluciones más nobles en piezas clave.
- Revisar acabados, barnices, lacas y laminados.
- Ventilar muebles nuevos antes y después de la instalación.
- Evitar exceso de recubrimientos plásticos en zonas sensibles.
5. Adhesivos, selladores y siliconas: lo que no se ve
En una reforma hay muchos materiales invisibles. Colas para suelos, adhesivos para revestimientos, siliconas en baños y cocinas, selladores, espumas, masillas e imprimaciones. No suelen aparecer como protagonistas del presupuesto, pero forman parte real de la vivienda terminada.
Desde Biogar los revisamos porque pueden influir en la carga química de la obra, especialmente en espacios cerrados o zonas con calor, humedad y limpieza frecuente.
6. Cocina y contacto alimentario
La cocina merece una mirada especial. No solo por los muebles o la encimera, sino porque allí hay calor, vapor, agua, grasa, alimentos, limpieza y contacto diario con superficies.
Encimeras minerales, muebles mejor seleccionados, extracción eficaz, filtración de agua y menor presencia de plásticos en almacenamiento son decisiones que pueden mejorar mucho la calidad cotidiana de la cocina.
- Revisar encimera, juntas y selladores.
- Evitar superficies que se degraden fácilmente con calor o humedad.
- Reducir almacenamiento plástico innecesario.
- Valorar filtración de agua de consumo.
- Diseñar una extracción eficaz para vapores y olores.
7. Certificaciones y sentido común
Las certificaciones pueden ayudar, pero no sustituyen al criterio. Etiquetas como bajas emisiones, ausencia de determinados compuestos o control de formaldehído son útiles, pero hay que interpretar el material completo, su uso y el lugar donde se va a instalar.
Un material puede ser correcto para un trastero y no ser la mejor opción para un dormitorio infantil. Puede ser aceptable en poca superficie y discutible cuando ocupa toda la vivienda.
8. Cómo ordenar la elección de materiales
Para no perderse, la elección debe hacerse por prioridades. Primero se revisan los materiales de mayor superficie y permanencia. Después los que están cerca del cuerpo. Luego los productos ocultos que intervienen en la instalación.
- Revisar pinturas y revestimientos interiores.
- Elegir suelos con buen comportamiento y baja carga química.
- Analizar tableros, muebles, armarios y cocina.
- Controlar adhesivos, selladores, siliconas e imprimaciones.
- Seleccionar textiles y elementos decorativos con criterio.
- Planificar ventilación y protocolo de entrega post-obra.
Este orden permite actuar donde más impacto hay. No se trata de hacerlo todo perfecto, sino de evitar que las decisiones importantes se tomen tarde, deprisa o solo por catálogo.
Conclusión Biogar
Elegir materiales más saludables es una forma de diseñar bienestar desde la base. Una reforma Biogar no busca solo acabados bonitos, sino una vivienda más limpia, más estable y más coherente con la vida diaria. Los materiales no son un detalle: son la materia con la que la casa va a convivir contigo durante años.